Con el corazón lleno de gratitud y una inspiración renovada, los miembros de la Institución Teresiana de Cebú (Filipinas) se reunieron el domingo 26 de julio para conmemorar por adelantado el 90 aniversario del martirio de San Pedro Poveda.
Más allá de ser un simple recuerdo de un acontecimiento histórico, la jornada se convirtió en una oportunidad para compartir con los demás la vida, la misión y el legado perdurable de Poveda.
La jornada comenzó en el Santuario Arquidiocesano de Santa Teresa del Niño Jesús, en Lahug (ciudad de Cebú), la parroquia a la que pertenece la TA de Cebú. Los miembros de la AP y de ACIT se reunieron para montar un puesto informativo y expusieron carteles que presentaban a San Pedro Poveda y a la Institución Teresiana. A lo largo de la mañana, repartieron folletos y estampas de San Pedro Poveda, invitando a los feligreses a conocer mejor al santo y su visión de transformar la sociedad a través de la educación y la cultura.
Los miembros también participaron en la Missa pro populo de las 7:00 de la mañana. Como parte de la labor apostólica de la jornada, se brindó la oportunidad de dirigirse a los fieles durante las misas de la mañana. Antes de la bendición final, hubo una breve intervención sobre el martirio de San Pedro Poveda, así como sobre la misión y la presencia de la Institución Teresiana.

Tras las actividades de la mañana, el grupo se reunió de nuevo en el Centro Abierto de Guadix para almorzar y compartir un momento de convivencia. El programa de la tarde se centró en una proyección especial de la película Poveda, que narra la vida, el ministerio y el martirio de San Pedro Poveda.
Tras el visionado de la película tuvo lugar una sesión de reflexión y intercambio en la que los miembros expresaron lo profundamente conmovidos e inspirados que se sentían por la historia. Muchos describieron a Poveda como un hombre genuinamente bueno cuya inquebrantable obediencia a la voluntad de Dios le sostuvo incluso ante la persecución y la muerte. También resultó muy conmovedor el importante papel que desempeñó «La Santina», la imagen de Nuestra Señora de Covadonga, en la vida de Poveda y en los inicios de la Institución Teresiana.
Para los miembros de Cebú, este encuentro fue una forma única y significativa de conmemorar el martirio del fundador. Más allá de limitarse a recordar un acontecimiento histórico, pudieron dar a conocer la historia de San Pedro Poveda a los demás, reforzar el sentido de pertenencia a la Institución Teresiana y renovar el compromiso de vivir el carisma en el mundo actual.
Lourma P. Pleños, IT, Cebú (Filipinas).




